37/2012

– Ya, no siempre se pueden comprender los sentimientos -dice dándome una palmada en el hombro. (…)-. Por lo general, las cosas empeoran solamente hasta un cierto límite antes de volver a mejorar -dice cuando estamos sentados uno frente al otro a ambos lados del escritorio.

Fragmento de Rosa cándida, de Auður Ava Ólafsdóttir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: